De nuevo en mis queridas Islas Canarias, esta vez en Lanzarote

martes, 30 de abril de 2013

El otro surf

Normalmente vemos vídeos y fotos de surf de tubos increíbles, olas largas y perfectas, aéreos imposibles en lugares paradisíacos con un mar turquesa y espectaculares chicas en bikini paseando por la playa, pero creo que la mayoría de nosotros (por lo menos yo) no nos vemos demasiado identificados en esas imágenes.
Muchos de nosotros hacemos surf bajo la lluvia, con viento onshore, en olas pequeñas y cerronas, o grandes pero revueltas y con corriente fuerte, surf con guantes y escarpines, surf de mucho remar y muchos patitos pero pocas olas, surf de mucha espuma y poca sección limpia, surf de posturas chungas y poca velocidad, aunque me he dado cuenta que para mi, no es tan diferente lo uno de lo otro, he visto tantas o más sonrisas en el agua en un día pequeño y lluvioso en el Mediterráneo, como en un día perfecto y soleado con fuerza del oeste y olas larguísimas en Arguineguín (Canarias), me he dado cuenta de que lo que más me gusta del surf es que haya buen ambiente en el agua, tener gente alrededor que está disfrutando con lo que hace y lo transmite a los demás, ya sea simplemente con una sonrisa o con unas palabras amables.
Me lo paso mejor un día con buen ambiente en el agua con olas potrosas que un día perfecto con broncas y malas caras en el pico.
Ayudar a coger una ola a alguien que está aprendiendo y ver como vuelve remando al pico con la cara iluminada puede ser tan o más gratificante que coger la ola del día.
Ese surf de tablas con volumen y charlas en aparcamiento de la playa, de comentarios y anécdotas, de esperar que mañana esté más grande, aunque si no lo está entraremos al agua de todos modos, y si está plano nos tomamos un aperitivo en la playa.
Esta vuelta al Mediterráneo me ha terminado de aclarar lo que para mi es el surf, es pasarlo bien en el agua, es compartir, es disfrutar también con las olas de los demás, estar a gusto simplemente sentado en el mar, sobre la tabla, mirando al horizonte esperando ver llegar la siguiente serie.
Hay quien dice que el surf empieza cuando hay olas grandes, yo discrepo de eso, todos sabemos cuando empieza el surf, empieza esa vez en que cruzamos una ola por primera vez, esa vez que en lugar de bajar recto frente a la espuma, vamos de lado por una pared limpia que nos empuja con fuerza y velocidad, aunque sólo sea por apenas unos segundos y que nos engancha de por vida.












2 comentarios:

diariodeunchurfer.com dijo...

Hace unos años hubo una portada de Surfer Magazine que titulaba, con unas fuentes bien grandes, "THE BIG LIE", y se refería a la gran mentira del surfing. En las revistas veiamos olas perfectas y tubos, y el dia a dia del churfer es bien diferente.
Todo es muy relativo, pero esta claro que la ilusión de los primeros años, cuando empiezas en todo esto, es impagable.
Buena entrada!

azuldeultramar dijo...

Gracias Chuk, me has dejado con ganas de ver esa edición de Surfer.

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